JK ABOGADOS · RGPD · LOPDGDD
Política de privacidad
Lo que nos expone en una consulta es material sensible y lo tratamos como tal. Esto es, sin rodeos, qué guardamos y qué puede exigirnos.
Quién trata sus datos
El responsable es Juan Carlos González, abogado ejerciente bajo el nombre comercial JK ABOGADOS, colegiado en el Ilustre Colegio de Abogados de Málaga con el número 11.234, con domicilio profesional en Málaga y correo de contacto info@jkabogados.es.
Qué recogemos y para qué
Del formulario de consulta: su nombre, el teléfono o el correo que nos deje, la materia del asunto y lo que escriba en el mensaje. Los usamos para una sola cosa: estudiar su consulta y responderle. No hacemos perfilado, no enviamos publicidad y no cedemos sus datos a terceros para que le vendan nada.
Datos de salud
Si su consulta es por un accidente o por una incapacidad, es probable que mencione lesiones, bajas o diagnósticos. Eso son datos de salud, una categoría especialmente protegida por el artículo 9 del RGPD. Los tratamos únicamente porque usted nos los facilita de forma voluntaria y con su consentimiento explícito, para poder valorar el asunto. Si prefiere no escribirlos en un formulario, expóngalo por teléfono al +34 614 40 77 48.
Con qué base legal
- Su consentimiento, que presta al marcar la casilla del formulario y que puede retirar cuando quiera.
- Si acaba siendo cliente, la ejecución del contrato de servicios jurídicos y las obligaciones legales que la profesión impone a un abogado.
Cuánto tiempo los guardamos
No hay un plazo único, porque no todo lo que llega al despacho es lo mismo. Estos son los criterios, del más corto al más largo:
- Su consulta, si no acaba en encargo. La conservamos mientras la estudiamos y le respondemos. Después la suprimimos, salvo un registro mínimo del contacto que se guarda con acceso restringido el tiempo imprescindible para acreditar que le atendimos y para no volver a molestarle si nos pidió que no lo hiciéramos.
- Su expediente, si llega a ser cliente. Se mantiene activo mientras dura el asunto. Al cerrarlo pasa a archivo con acceso limitado, y solo se conserva mientras lo exija una norma o mientras puedan derivarse responsabilidades del encargo. Vencido ese momento, se suprime.
- Documentación de prevención del blanqueo. Si su asunto es de los que el artículo 2 de la Ley 10/2010 somete a esa normativa, la ley nos obliga a conservar la documentación diez años, y a partir del quinto solo es accesible para control interno y para la defensa jurídica. Ahí no tenemos margen: el plazo lo fija la ley, no el despacho.
Cuando la conservación responde solo a una obligación legal o a la defensa frente a reclamaciones, los datos quedan bloqueados: separados del trabajo diario, accesibles para muy pocas personas y sin reutilizarse para ninguna otra finalidad.
Quién más los ve
Las consultas se guardan en el propio servidor del sitio. No se venden, no se ceden y no van a herramientas de marketing, de publicidad ni de analítica.
Solo dos proveedores tienen acceso técnico a ellos, ambos como encargados del tratamiento y sujetos a nuestras instrucciones:
- Contabo, que aloja el servidor donde vive el sitio y su base de datos, en Alemania.
- Hostinger, que presta el servicio de correo por el que le llega al despacho el aviso de su consulta.
Sus datos no salen de Europa
El servidor donde se guarda su consulta está en Alemania, dentro del Espacio Económico Europeo, y el correo lo presta una compañía establecida en la Unión Europea. Sus datos se tratan bajo el RGPD y no se ceden a terceros fuera de él. Si eso cambiara alguna vez, esta página lo diría antes de que ocurriera.
Sus derechos
Puede pedirnos acceder a sus datos, corregirlos, borrarlos, limitar su uso, oponerse al tratamiento o llevárselos. Basta un correo a info@jkabogados.es. Si cree que no lo hemos hecho bien, puede reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.
Cookies y comunicaciones comerciales
Este sitio no usa cookies de analítica, de publicidad, de perfilado ni píxeles de seguimiento. Lo único que puede guardarse en su navegador son las cookies estrictamente necesarias para que la página funcione, que el artículo 22.2 de la LSSICE exceptúa del consentimiento precisamente por eso. No hay banner porque no hay nada que consentir.
Tampoco enviamos boletines ni comunicaciones comerciales. Si algún día los hubiera, harían falta su petición previa o su autorización expresa, y podría darse de baja de forma gratuita en cualquier envío.
Si el despacho llegara a instalar analítica o publicidad, esta página y el aviso legal tendrían que actualizarse antes, y el consentimiento se pediría antes de cargar nada.
